SOBRE GÉNERO

La Violencia contra las mujeres es un problema social, no es una cuestión privada reservada al ámbito familiar e íntimo sino todo lo contrario: es un tema público que en primer lugar debemos reconocer, informarnos, no estar ajenes y tomar conciencia para desnaturalizar toda forma de violencia hacia las mujeres.

No debemos pensar que la violencia de género es un problema real sólo si nos afecta de manera personal o cercana. Todes debemos luchar para erradicarla y asumir la gravedad, y los costos que el machismo, el patriarcado y la dominación de las personas, ocasiona a toda la sociedad y también a sus instituciones.

La violencia de género Nunca es aceptable. Nunca es tolerable. Nunca es perdonable.

Luchar contra la violencia hacia las mujeres es luchar por una sociedad más justa, es respetar los derechos humanos, es luchar por la igualdad, y por más y mejor Democracia.

Haciéndonos cargo del compromiso ético y social que asumimos, como organización política declaramos la Casa de La Corriente Nacional de la Militancia como Espacio libre de Violencia de Género. Actualmente, conformamos La Corriente Mujeres, un espacio que surge por la igualdad entre varones y mujeres, para fortalecernos como espacio político y partidario en paridad de géneros, intercambiando experiencias y en constante formación porque una mujer con poder no significa el poder de las mujeres.

Violencia de Género

“Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes.

Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón.” Ley 26485 (art 5)

Peronismo e Igualdad de Género

El Peronismo en Argentina tiene un compromiso político y social absolutamente claro en cuanto a la ampliación y protección de los derechos de las mujeres. La Justicia Social junto a la Independencia Económica y la Soberanía Política, conforman los tres postulados máximos de la gesta política de Juan Perón y Eva Duarte y son la base misma del peronismo de 1945. Y la base del Feminismo es la Justicia Social.

Cuando hablamos de violencia de género no hacemos otra cosa que hablar sobre desigualdad. La sanción de legislaciones que apuntan a revertir la desigualdad entre los géneros tiene en la Ley 13.010 – “Ley Evita” que sancionó el Voto Femenino en 1947-, el más importante de la historia contemporánea argentina. Y la reforma de la Constitución de 1949 durante la presidencia de Perón, con la inclusión de los derechos civiles, políticos, económicos, de mujeres, niñes, adolescentes y de la ancianidad, fue sin lugar a dudas un hecho absolutamente revolucionario en tanto creación de derechos.

Los avances, en tal sentido, en las presidencias peronistas de Néstor Kirchner y Cristina Fernández implican una serie de medidas que amparan los derechos de las mujeres y, a la vez, los igualan con los de los varones. Las Leyes 26485 de Protección Integral de las Mujeres y las de Trata 26364 y 26842 constituyen ejemplos que permitieron actuar frente a estos delitos.

La Ley de Moratoria Previsional que incorporó a las prestaciones previsionales a las Amas de Casa –reconociéndolas como trabajadoras- y la Ley de Empleadas Domésticas que equipara sus derechos al del resto de los trabajadores; también se avanzó con la Ley de Promoción del Trabajo Registrado, para combatir el empleo en negro de trabajadores y trabajadoras informales.

El Protocolo para la Atención de los Abortos No Punibles y su Guía Técnica, luego reformulados como Interrupción Legal del Embarazo, fueron otros de los avances durante el Kirchnerismo. Las Leyes de Matrimonio Igualitario y la de Identidad de Género significaron el reconocimiento al Colectivo LGTBIQ y la reivindicación de la autopercepción de género. Otra conquista en la equiparación de derechos fue la Ley de Fertilización Asistida, que permitió a las personas gestantes acceder gratuitamente a las técnicas y procedimientos de reproducción y con antelación, el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable; la Contracepción Quirúrgica. Y la incorporación de la figura del Femicidio en el código penal.

A nivel provincial, hemos luchado por la adhesión a la Ley nacional de Protección Integral de las Mujeres, con una movilización de más de 3000 santafesinas organizadas como Mujeres para la Victoria. Logramos la adhesión provincial con el apoyo de nuestro compañero Agustín Rossi -actual Pte. del bloque de diputados nacionales del FpV-PJ.

Sin embargo, las mujeres seguimos cobrando menor salario por igual tarea, horario y formación; seguimos siendo invisibilizadas por nuestra elección sexual y sostenemos el andamiaje productivo del país con trabajo precarizado e impago como lo son las políticas de cuidados.

Las víctimas por violencia de género y los femicidios no cesan. Por cuanto la Concejala y Pta. de bloque FpV-PJ de la ciudad de Rosario, y actual Secretaria de la Mujer del PJ de la provincia de Santa Fe, realiza el relevamiento de los femicidios en el país, y elabora el Mapa Interactivo de Femicidios Nacional.

Necesitamos que se efectivice la Educación Sexual Integral (ESI) en todos los niveles educativos y que se cumpla con los objetivos de la Campaña Nacional por el Aborto Seguro, Legal y Gratuito: Educación Sexual para decidir. Anticonceptivos para no abortar. Aborto Legal y Seguro para no morir.

Además la persistente cosificación y violencia mediática hacia las mujeres y la comunidad del LGTBIQ nos impulsa como militantes a presentar esta herramienta de trabajo territorial, una Guía de Actuación para Casos de Violencia de Género